Opinión y Pensamiento

El Cine y su Imagen, en recuperación

'Modelo 77', de Alberto Rodríguez
'Modelo 77', de Alberto Rodríguez

El Cine y su Imagen, en recuperación

La celebración de los Premios Goya, este año, en Sevilla, ha sido un gran revulsivo para reivindicar la importancia del mundo cinematográfico y con especial referencia en Andalucía. En unos tiempos en que el Cine español anda desorientado. 

En la entrega de los Goya, el homenaje póstumo a Carlos Saura (1932-2023) y su manera de entender el lenguaje de la imagen en sus películas (Los golfos, La caza, Deprisa, deprisa…, hasta cincuenta), pone en evidencia los diversos caminos del Cine de Autor en nuestros días. Y la importancia del lenguaje de la imagen, en Carlos Saura, que entró en el mundo de la fotografía antes que en el cine. De hecho, el Centro Andaluz de la Fotografía, en Almería, con Manuel Falces, montó hace ya años, una exposición sobre la obra fotográfica de Carlos Saura. Muy reveladora.

Los Premios Goya concedidos provocan desconcierto por la desigualdad de méritos entre películas, actores y actrices. Es sorprendente, por ejemplo, que la película Alcarrás, de Carla Simón, haya sido seleccionada para los Oscar y sin embargo no haya recibido ningún Goya. Pero lo mismo pasó en su día con Almodóvar, Fernando Trueba y otros cineastas relevantes.

El Cine ha sido un gran detonante cultural para varias generaciones, especialmente desde las Conversaciones de Salamanca en 1955, que cambiaron el cine en España. Su significación alcanza dimensiones muy diversas para profundizar en la realidad y los cambios sociales y culturales. Desde la cultura del Cine se ha desarrollado la alternativa de la imaginación. En los centros de enseñanza el cine estuvo presente en las aulas pero desapareció. La visión didáctica del Cine se tendría que recuperar en los planes de estudio.

Almería fue escenario, en 1975, de las Primeras Jornadas de Cine Independiente con el Manifiesto del Cine Alternativo, en España. Mientras que en Almería se mantiene el recuerdo de los rodajes de películas y publicidad y el eco del Cine-Club Oseyda, la intención periodística entra en otra dirección, en sintonía con la dimensión intelectual del cine, su rasgo educativo. Lo importante desde este punto de vista es el mensaje y la narrativa, para interpretar el mundo y el tiempo que vivimos. El encuentro entre el periodismo y el cine de las ideas, es un encuentro con el pensamiento crítico, que ahora se pretende recuperar.

Una importante actividad de rodajes de películas, en la provincia almeriense, explica la presencia de cineastas como Felipe Vega, Federico Luppi, Mario Camus, Luciano Berriatúa, Manuel Martín Cuenca, Pilar Miró, Imanol Uribe, Alain Tanner, Juan Antonio Bardem, Alejandro Amenábar y Adolfo Aristarain.

Son los años en que se gesta el Festival de Cortometrajes, que da paso al Premio Almería, Tierra de Cine

Y en la actualidad, la programación del Cineclub es imprescindible, con proyecciones en el Teatro Apolo, y ocupa un espacio que ha de permanecer con los espectadores cada semana con películas, en versión original, para una reflexión cinéfila. Y también está otro encuentro singular con el Cine de Autor, en la programación de la Filmoteca de Andalucía, en las sesiones que tienen lugar en el salón de actos del Museo Arqueológico de Almería.

Hay un cine andaluz de autor, con referencias destacadas. Comparecen, por ejemplo, dos cineastas significativos: Manuel Martín Cuenca, muy personal (La flaqueza del bolchevique, Caníbal, El Autor) y Alberto Rodríguez (La isla mínima, El hombre de las mil caras, Modelo 77).

El joven cine español actual no puede dejar de lado su memoria con Buñuel (Un perro andaluz, El ángel exterminador, Viridiana); Bardem (Muerte de un ciclista, Calle Mayor); Pedro Almodóvar (Todo sobre mi madre, Volver). Y Víctor Erice (El espíritu de la colmena, El Sur), la gran esperanza del cine español de autor, en silencio desde 1992. Por fin ha emprendido en la actualidad un nuevo proyecto de película.

Y hay grandes referencias de la historia del Cine, con el Neorrealismo italiano: Fellini (La Strada), Vittorio de Sica (Ladrón de bicicletas), Rossellini (Roma, ciudad abierta); la Nouvelle Vague: Truffaut (Los 400 golpes), Jean Luc Godard (Al final de la escapada); Orson Welles (Ciudadano Kane, Sed de Mal), Alfred Hitchcock (Falso culpable, Vértigo, Rebeca, Psicosis), John Ford (La diligencia), Fritz Lang (El vampiro de Dusseldorf), Antonioni (La aventura), Ingmar Bergman (Fresas salvajes), Kaneto Shindo (La isla desnuda), Akira Kurosawa (Dersu Uzala) y un largo etcétera. Para entender que el cine es lenguaje de la imagen, ya que lo más importante es cómo se cuenta cada historia.

Y este encuentro con la imagen requiere un lugar y momento fundamental, que no puede ser otro que la oscuridad de una sala de cine. El gran momento en que el espectador se enfrenta en silencio ante las imágenes que transmite la gran pantalla. Y ese momento es único y no puede perderse. Nunca.

Miguel Ángel Blanco Martín
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