Las crónicas de Zico y Paca

El protocolo del protocolo

El protocolo del protocolo

No, si al final, todo se va a liar más, a embrollar más, a emborronarse aun mas, por la puñetera culpa del jodio protocolo. Vamos que me apuesto lo que sea, que entre los listillos de los cocinadores de encuestas que huelen a podrido antes de la cuenta y los guisadores de una opinión supuestamente basada sobre los científicos estudios demoscópicos, científicamente elaborados y condimentados, cuando no a “sensu contrario”, es decir guisada la opinión a gusto propio del ideólogo o gurú de turno, en función del tótem guardador del no occidental modelo de vida, que es vendido como occidental porque aparentemente es más “moerno”, pero que en el fondo no pasa de ser un viejo modelo de producción adaptado a unas circunstancias diferentes científicas, económicas, militares y geoestratégicas del innominado modo de producción asiática (viejo o nuevo modelo asiático, ¿qué más da?). Osease, que el que paga manda, y el que paga al que manda, como que manda más. Y punto.

Pues en este discurso que discurre, los actores, y sus hacedores de los libretos, mejor o peor pagados, ya están decidiendo quién está acertando en el devenir de los 104 días de plomo y humo hasta los resultados del 26 de junio (dios mediante), y por ende quién se está equivocando. Y olé. Así nos va y así nos irá, porque estos juicios, estos supuestos valores de los pesoidos y pesoidas, se cuelan en las casas, en las familias, en los colegios, en el profesorado, al final, en el sistema de valores. Veamos… si tu lees en primera página y con letras gordas en un periódico paisano, que “Los votantes premian la actitud de Ciudadanos y castiga a Podemos”, y más adelante, “Pablo Iglesias sufre el castigo de los electores por su dureza en el debate parlamentario y por su negativa a permitir, siquiera con la abstención, que progresara la investidura de Pedro Sánchez”. Y eso en esquemas de valores, nos lleva del “¿Qué hay colega?” De la Logse, al “esclavos, hijos de esclavos, y padres de esclavos”. Según estos papanatas bien pagados, hay que hablar al modelo de colegio de ursulinas en el Congreso de las Españas, y en tono versallesco para mostrar educación de casta. Segundo, hay que hacer lo que dicen que hay que hacer los papanatas bien pagados, bien engrasados por los que le engrasan.

Lo correcto, en su decire, es votar lo que les echen, aunque el acuerdo sea más de derechas que las gallinas de Hitler, y haya sido gestado de la manera más guarrona, de las que haberlas hay. En cualquier mercadeo (que de eso se trata), el que pide ser votado tiene que ofrecer más al votador, y el votador tiene que exigir más al que quiere ser votado, para mayor gloria suya y del Imperio hacia dios. Son los altos pensamientos, de los pensaores del PARTIDO DEL RÉGIMEN, el PSOE, el auténtico, parido por un régimen y hacedor de regímenes. El otro, el PP, es lo que es…. un partido de derechas, al que le matan los meapilas y la corrupción… pero el genuino está con doña Susana, barones, corrupciones varias, grupos informativos y adláteres. Total, EL RÉGIMEN. Mi mujer se me queja del reflejo de esta alteración en el sistema de valores de su alumnado. Pobrecica.

Y ontavía queda sufrir la fase del protocolo por el protocolo. “Mira que tu eres solo presidente del gobierno en funciones con 120 escaños detrás y yo soy todo un candidato “in pectore” con 130 escaños detrás”. Sin ningún respeto por mi parte, tú lo que eres es un gilipollas… “Y me tiene que recibir en la Moncloa (que es más mía que suya) a la misma altura de escalón, y tú Iglesias el encalaor, yo voy a las reuniones con mi querio político, si o si, que a ti te encontré en la calle o en la puerta de del Sol”. Al final, las reuniones con chaqué o levita y en el Palacio de Oriente. Querencias republicanas de protocolo, de un Pedrito cualesquiera.

Zico y Paca, andan discutiendo con Lydia sobre el significado y alcance de una pedrada. Zico que es un clásico dice que una pedrada es tirarle una piedra a otra persona, con intención de hacerle daño. Paca abre otro debate, y dice que los judíos ponen piedras sobre las tumbas porque las flores se pudren, huelen mal y cuestan dinero. Lydia dice que una pedrada es lo que ella le tira a la cara, a Luis Carlos, cuando dice tonterías. A pesar de todo, los quiero.

Luis Carlos Rejón

Profesor de Historia, escribe de actualidad política en las Crónicas de Zico y Paca
Luis Carlos Rejón
Click para comentar