Diario de una maestra rural.

Elijo ser bacteria

Elijo ser bacteria

Las bacterias pertenecen al reino de las moneras… con esa coletilla me acosté y desperté, ya que, la noche pasada me escurrí del estado de vigilia al del sueño sin interrumpir el pensamiento sobre aquel tema de ciencias naturales que había estado preparando con mi hijo para su próximo examen. Derroché la noche entre citoplasmas y ADN desparramado… imagínense la calidad del sueño. ¿Cuántos padres no se acuestan de igual forma? ¿Dónde quedó aquel ratito para uno mismo? ¿Es eso posible hoy en día? ¿Nos lo planteamos? ¿Tenemos tiempo para planteárnoslo?

En la actualidad nos sentimos arrastrados por la marea del estrés y aunque nuestras ocupaciones satisfacen las necesidades económicas es difícil compatibilizar el trabajo con la vida familiar. Según los expertos en el tema, la presencia de los padres de manera continuada y estable es una condición básica para que los hijos crezcan sanos física y emocionalmente. No estar “todo el tiempo” pero si un tiempo suficiente y variable. Llegamos fatigados, aún con la tensión acumulada por esa jornada laboral que nos absorbe, con poca disponibilidad para recibir demandas de los hijos, toda una contaminación situacional que puede acabar ocasionando problemas de comunicación entre unos y otros.

Buscamos actividades extraescolares o interlocutores fuera de la familia que mantengan a los frutos de nuestras entrañas “ocupados” o “aparcados” y esas noches en las que tienes un lapso para analizar el día y consigues desconectar, embisten sentimientos de frustración que pretendemos resarcir recurriendo a una actitud autoritaria…

(*) …Volvemos a casa exhaustos, dejamos en la puerta de entrada una nota con el itinerario del día siguiente y ni siquiera así te salen los planes. Así que, como de perdidos al río, optas por dedicarte a tu hijo que mañana tiene ese examen tan temido de los reinos de la naturaleza y que necesita repasar porque tiene tal enredo entre líquenes y hongos que ya ve champiñones por todos sitios.

En ocasiones, si no hay exámenes, por efecto rebote al apremio, resuelves mandarlo todo a tomar viento fresco, y convertir el miércoles en viernes, dedicarte o dedicarle a los tuyos un ratito lleno de esos “ratitos” que son los que verdaderamente merecen la pena ajenos a fechas de caducidad, programaciones, más allá de la LOMCE y de la madre que los vino a dar a luz. Y dices ¿cuándo lo de hoy para mañana como muy tarde porque cumplía para ayer? …

La cuestión es que hoy lo primero son los míos. Deberíamos aprender a despreocuparnos más de todo sin perder el norte, sabiendo que los padres somos los responsables máximos de fomentar y crear la responsabilidad en los hijos ya que si eludimos nuestros deberes ¿no seremos capaces de ir a reclamarle luego a los profesores por lo que no tenemos ganas de hacer en casa? Que eso queda muy madrepadre coraje pero los profesionales en el tema no tardan en captar el tipo de prioridades que reinan en algunos hogares y que detrás de ese “Mi niño” “Mi niña” en la puerta del cole o en las tutorías, en casa está el “yo ahora mismo no puedo que estoy fregando”. Mientras que tú, anhelas comprar (a precio de huevo de mico si se tercia) ese tiempo que a ti tanto te falta y que a otros les sobra y desperdician. ¡Cómo  nos cuesta aceptar que en el colegio se enseña a aprender mientras que en la casa se educa!

En fin, que mientras trato de responder a las necesidades educativas de mi hijo, llego a la conclusión que si pudiera elegir qué ser, sería una “bacteria anaerobia facultativa fotótrofa”, porque ella sola sirve pa' tó.

Es la todoterreno de los organismos y además se alimentan de la luz, con lo cual, no tendría que pararme ni a masticar… ¡AY, EL TIEMPO!

(*) Mi hija ha tocado el ordenador y borrado parte de lo escrito… “es que como no estabas tú mamá…”

Lydia Pérez Horcas
Últimas entradas de Lydia Pérez Horcas (ver todo)
Click para comentar

secretOlivo es una revista independiente de Cultura Andaluza contemporánea.

Hemeroteca

secretOlivo.com se edita bajo licencia Creative Commons. (CC BY-SA 3.0)