Las crónicas de Zico y Paca

El poder en los trileros

Trileros del poder. Foto de xmangel
Trileros del poder. Foto de xmangel

Foto de xmangel

Zico y Paca, mis perros, como tahúres del arroyo Bailón, no utilizaron todos los comodines que tenían escondidos en sus mangas para el articulo pasado. Guardaron uno, para sacarlo en el entorno del 28-F. Paca dice que no hay naide, y menos doña Susana y su onerosa partida, para tener derecho de cláusula suelo en Andalucía (aunque lo parezca y haiga uso de ella), para decir y registrar a sus nombres (cual si fuera Iglesia Catedral) aquella fecha que por ser, es de todos y todas (aunque de algunas y algunos más que de la otredad).

Allá por los sesenta, Georges Burdeau teorizaba que “el poder es una fuerza al servicio de una idea”. Tal cual. Aunque no es santo de mi devoción, le reconozco la capacidad de descarnar los elementos del poder de toda connotación romántica o sentimental. Una idea (la que sea), con una fuerza a su servicio (la que sea). No niega la interrelación entre fuerza e idea. De ahí, que para Burdeau, el Estado como Institución (no confundir con poder) está constituido por el Derecho, institucionalizado mediante el derecho consuetudinario o escrito. De ahí, las referencias a los textos estatutarios, como suma y ordenación de palabras no neutras.

El otro día, doña Susana se fue a Granada a darse un baño de multitudes en apropiación exaltada del 28-F, junto a un Genil y Darro ya fundidos. Fue tan emotivamente movilizadora, que hasta el diputado Pezzi se arreboló en la blanca y verde cual una Mariana Pineda, frente al liberticida de don Mariano, allá en la Carrera de San Jerónimo. El otro día, doña Susana se embaló y dijo aquello de que a partir de aquella fecha, el PSOE andaluz nunca conoció derrota o algo así (sin comentarios). Vamos, que tras aquella acertada apuesta (no había mucho más), ELLOS fueron invictos. Y la verdad es que tras aquella fecha montaron su chiringuito (a decir bajuno), o su régimen (a decir más intelectualizado). Construyeron su fuerza, como una gran pirámide de base clientelar, y diferente enfeudamiento según se iba ascendiendo en la pirámide. La idea fue perfilándose, enriquecida de múltiples afluentes y limada y desgastada, hasta llegar al adulterio político, en el ejercicio del gobierno-poder.

Hay una frase-idea, que he podido ir construyendo entre las primeras versiones de la obra de Boris L. Pasternak ‘Doctor Zhivago’ (1957) y la película homónima de David Lean (1965). Escenario en una habitación llena de muebles agolpados, por ocupación del resto de la casa de Tonia Alexandrovna. Grania Zhivago (comisario político) reconoce a su hermano natural, Yuri Zhivago, y le sigue a casa. Hablan de la revolución, de los cambios… “Es necesario operar el gran cuerpo de Rusia… pero mientras tanto, otra gente tiene que cuidar que el cuerpo viva, que no sufra dolor, tiene que cuidar de la anestesia…”, sentencia el doctor Zhivago.

Yo no quiero dudar de que el PSOE-A, tras el 28-F y su llegada al gobierno, empezara a desarrollar sus tentáculos y raíces en terrenos hasta entonces despreciados por las “elites izquierdistas” (clubs de fútbol, cofradías de Semana Santa, empresariado, cajas de ahorros…), con buena intención, pero por poco tiempo. Pusieron el cuerpo andaluz sobre la mesa del quirófano, recién transferido. Haciendo caso a Zhivago, anestesiaron al paciente, mientras preparaban el instrumental. Y tras comprobar las constantes vitales, se pusieron a intercambiar opiniones sobre la operación, evaluadas las dificultades de esta. Afloraron entre ellos, y con los manuales médicos, las diferencias de esta o de estas operaciones, el hasta dónde había que cortar de los órganos en mal estado para sanearlos, así como el tipo de prótesis a colocar en sustitución de las amputaciones a realizar… Varias horas después, se percataron de que aun estaba el cuerpo del enfermo sobre la mesa, seguía anestesiado y no había problemas. Volvieron al debate para analizar los frentes a diagnosticar y la implementación de mejores diagnósticos, por lo que volvieron a cargar la máquina de la anestesia. Despotricaron sobre nuevas técnicas, nuevos fármacos inventados e incluso nuevas palabras para llamar con distintas palabras al mismo problema. E incluso después de cargar la máquina de la anestesia varias veces, comprobaron que al decaer algunas de las constantes vitales, era necesario darle una carga con el electroshock, a fin de recuperarlas. Pero en fin, nada problemático y el paciente, tranquilo y sedado…

Reunieron a sus cabezas mas lucidas y le encargaron propuestas desde la California Europea, a la Segunda Modernización y probaron varios modelos de electro, desde la Ley de Reforma Agraria, allá por el 84, hasta La Quedada con el Guadalquivir, con Expo, AVE y otras minucias en medio. Alguien de los cerebrados, que había visto ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’, planteó el peligro de que el electro se le fuera de las manos y se cargaran al enfermo. Bueno, terció el táctico, “amañemos los contadores y les damos una carga pequeña, aunque marque como un buen latigazo”. Aplausos.

En 1984, se sacaron de la manga una Ley de Reforma Agraria, avalada por personas andalucistas y comunistas consecuentes. Cinco lustros después, terminaron de enterrar un viejo sueño. En medio, todos los engaños y trucos posibles. El Constitucional empezó puliéndola, las planificaciones económicas la ahogaban, la PAC fue utilizada para desargumentarla, Gonzalez & Guerra, contrarios, y la reordenación del sector público le dio la puntilla. No se expropió ni una maceta, pero el shock funcionó. ELLOS, ellas, querían pero el mundo moderno… ¡Ay!

En el Estatuto de 1982, la Comunidad asumía las competencias exclusivas de “Los recursos y aprovechamientos hidráulicos… cuando las aguas transcurran únicamente por Andalucía” (artº 13.12). Es lógico que nos pareciera limitativo (somos el 90% de la cuenca del Guadalquivir), pero de ahí a saltar al artº 51 del Estatuto del 2007 de competencias exclusivas sobre el Guadalquivir, con el actual marco constitucional, era una apuesta fuerte. Era un tratamiento de shock. Era más político hacer convenios con las Comunidades de la misma cuenca (artº 145,2 y 150.2 de la Constitución). Al final, mucho Zapatero pero el Constitucional paró en seco. La ley es la ley, dijeron Ellos y ellas. Trileros del poder.

Zico y Paca, mis perros, vienen protestones. Vienen cansados de llevar margaritas al alfeizar de la casa de Lilith. “La próxima vez que te enamores, que viva más cerca…”, se queja, cómo no, la Paca.

Luis Carlos Rejón

Luis Carlos Rejón

Profesor de Historia, escribe de actualidad política en las Crónicas de Zico y Paca
Luis Carlos Rejón

Latest posts by Luis Carlos Rejón (see all)

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

secretOlivo es una revista y web de Cultura Andaluza contemporánea

Archivos

secretOlivo.com utiliza una licencia Creative Commons. (CC BY-SA 3.0)

parriba