Raíces

Milenio de Granada, el siglo del Cid, el fin del sueño… (I)

Milenio de Granada, el siglo del Cid, el fin del sueño

I. Mil años cumple esta ciudad —que ya existía antes— como cabeza principal y fundamental de un amplio territorio. Mil años desde que los habitantes de Medina Elvira deciden trasladarse al reducto fortificado de la antigua Garnata para garantizar mejor su defensa. Mil años que están pasando desapercibidos por el torpísimo intervencionismo político, la pugna entre instituciones y la ignorante estupidez de los que nos gobiernan (hablo en general, pero entiéndase muy bien lo de “en general”).

Los ziríes tunecinos al servicio del Califato cordobés, ante su derrumbamiento, se ponen a disposición de las poblaciones para su protección (a cambio de, claro). La aceptación de los granadinos de Elvira genera una operación impresionante: el traslado de una amplia población, la construcción de una nueva ciudad, la preparación de acequias para el riego, obras públicas varias y todo eso realizado en un brevísimo plazo de años… (El nuevo Hospital Sur de Granada lleva más de quince años en construcción y aun no se le ve el final: un sólo hospital).

En 1090 acaba el sueño zirí con el emir Abdallah enviado con Mutamid de Sevilla a Agmat cerca de Marraquech, deportados y encerrados en una cierta prisión de lujo. Allí Abdallah escribiría sus Memorias

II. Poco después acabaría el señorío de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid, en Valencia. Se cerraba así un siglo, se cerraba así una importantísima fase de la historia de este país. Se acababa la tolerancia entre los españoles/hispanos, fuese cual fuese su religión…

Rodrigo Días de Vivar, llamado el Cid por su intervención en las luchas internas de Al Ándalus (como caballero al servicio de un señor que lo contrataba). Mío Sidi, mi señor, el Cid.

Da comienzo una fase en que la religión define antes que nada al enemigo. Toma cuerpo el mito de “la Reconquista” entre los reinos del norte y comienza la imparable decadencia de los reinos musulmanes del sur. Sólo Granada, por circunstancias complejas, logra resistir y aguantar hasta casi el Renacimiento, pero ya era una anomalía histórica…

III. El Cantar de Mío Cid, la gran epopeya militar —en absoluto cristiana ni castellana— representa un hito en la literatura y en la historia. Hay un libro de la profesora Dolores Oliver Pérez, que trata de demostrar con bastante seriedad que el origen del poema es de autor musulmán, probablemente del Visir de Valencia cuando el dominio de la ciudad por el Cid… De ser cierto, la interpretación del poema cambia por completo pero realza la hipótesis de que el siglo XI fue el hito y el final de la convivencia entre españoles, el fin de un ciclo comenzado a finales del siglo VII…

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