15M

Cansados de obedecer

Yo, tú, nosotros, vosotros, todos. Foto de TonoCano / secretOlivo

Cansados de obedecer

La primavera se adelantó el pasado año a los meses de enero y febrero. Comenzó en Túnez. Cientos, miles, decenas de miles de jóvenes y menos jóvenes se manifestaron en Túnez… Estaban cansados de obedecer. Más tarde esa imagen, ese estado y esas conciencias se repitieron en Egipto. También estaban cansados de obedecer. En Europa (en lo que eufemísticamente denominamos occidente) observamos incrédulos: no es posible (eso nos parecía a nosotros) que esas gentes que viven en el pasado, desde hace siglos, hayan aprendido a saltar al futuro.

Aquí la primavera llegó en su momento (un poco tarde, como siempre). En Madrid, en Barcelona, en Sevilla, en Valencia… cientos, miles, decenas de miles de jóvenes y menos jóvenes se reunieron y manifestaron (ejerciendo escrupulosamente ambos derechos universales y constitucionales) porque estaban cansados de obedecer. Como los tunecinos, como los egipcios… pero un poco más tarde. Daba igual, todos estaban cansados de obedecer.

Posiblemente casi ninguna de las personas que en el pasado año conformaron este alma de protesta y conciencia hayan leído a fray Alonso de Castrillo. Este personaje escribió en 1521 un Tractatus de la Republica como apoyo, inteligente y decidido, al movimiento comunero de Castilla. Un movimiento harto del ejercicio (oscuro, estafador y despótico) del poder imperial. Todo su Tractatus se fundamenta en que los pueblos, en un momento dado, se muestran cansados de obedecer. Y un buen día, con mayor o menor organización, tutelados o no, deciden mostrar su rechazo al orden de las cosas. Los comuneros estaban hartos de servidumbres y veían como sus escasos derechos como pueblo desaparecían. Y se rebelaron. Los comuneros contemporáneos se rebelan. Ven como se deteriora la política; como se deteriora el medio ambiente; como se deteriora el lenguaje; como se deterioran los escasos derechos como personas y como pueblos. Y se rebelan, cansados de obedecer. Siempre los que ven se han rebelado (con ell@s tenemos una deuda de gratitud). La historia lo cuenta (someramente) y archiva lo sucedido. La memoria nos permite recuperar y abrir los expedientes archivados.

Un 15M mucha gente lo dijo: ¡estamos cansados de obedecer! Quiero mostrar públicamente mi gratitud ahora. Ahora no quiero hablar de errores, inocencias, trampas, ignorancias, estrategias o tácticas. Ahora quiero darles , daros las gracias. Cansados de ser observados, encasillados, sospechados, clasificados, inspeccionados, anotados, corregidos, reglamentados, espiados, enjuiciados, vigilados, sermoneados, ninguneados, dirigidos, extrañados, ridiculizados, censurados, multados, vejados, estigmatizados y condenados.

Sebastián de la Obra

Un hombre con piernas y memoria.
Sebastián de la Obra

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