Iniciativas

El 15 de octubre y la economía. Conclusiones

Estrecho de Gibraltar desde el Alto del Cabrito, cerca de Tarifa. Foto de Arkangel

Carlos Jiménez Villarejo

Estamos ante un problema de gran alcance que precisa de respuestas nacionales y multilaterales como condición necesaria para un desarrollo equilibrado y sostenible de los pueblos.

El presupuesto de todas ellas es la constatación de que la línea divisoria entre las conductas punibles de blanqueo de capitales y las distintas formas de delincuencia financiera es prácticamente inexistente. Los paraísos fiscales subsisten como única expresión y a la vez baluarte de los negocios ocultos, del dinero sucio, de un secretismo que impide saber si los flujos económicos que protegen proceden del tráfico de drogas, del tráfico de personas, del tráfico de armas o de la fraudulenta evasión fiscal. En definitiva, “los flujos de evasión fiscal son, por lo común, los mismo flujos que emplean las organizaciones criminales para disimular los beneficios de su tráfico”. 

Para hacer frente eficazmente al problema, el Gobierno debe revisar en los términos ya expuestos el sistema de supervisión por el Banco de España y la Agencia Tributaria de las filiales en dichos territorios de las entidades de crédito. A este respecto cabe afirmar, con un sólido fundamento, que España no cumple la Recomendación 23 del GAFI que exige que “los países deberían asegurarse de que las instituciones financieras están sujetan a una regulación y supervisión adecuadas…”. Recientemente, el Congreso de Diputados, “en respuesta a las demandas de la ciudadanía”, el 12 de julio de este año ha aprobado instar al Gobierno —ya veremos cual será— a “continuar reforzando la lucha contra el fraude fiscal y a respaldar, de manera coordinada con la comunidad internacional…, la supresión de los paraísos fiscales…”. Concurren razones muy sólidas para un absoluto escepticismo, que justifica mantener la denuncia y el combate democrático contra esa lacra y sus responsables.

Igualmente deben revisarse las normas de transparencia fiscal internacional para que lejos de limitarse a denegar algún beneficio fiscal o efectos similares avancen en la línea de sancionar de forma suficiente y disuasorio la conducta de quienes operan en aquellos territorios o, en todo caso, infringen los requisitos que deberían exigirse para operar allí.

En el orden internacional, ya es el momento de que la comunidad internacional tome rigurosamente el control de esos micropaíses que prácticamente tienen en jaque la economía internacional.

Cuando se han cumplido sesenta años de los acuerdos de Bretton Woods, los objetivos que entonces se plantearon, mantener la estabilidad económica mundial y erradicar la pobreza, están muy lejos de haberse alcanzado. Es pues preciso que el dominio de un mercado cada vez más desregulado sea sustituido por un gobierno democrático de la economía que incluye medidas, que favorezcan la distribución de la renta gravando adecuadamente las rentas del capital y, entre otras muchas, la supresión de los paraísos fiscales.

(Este artículo es parte de una conferencia que el autor ofrecerá en la Universidad Carlos III de Madrid en la tarde del 14 de octubre)

secretOlivo

Lo que no te cuentan de Andalucía, la Andalucía que no te cuentan.
secretOlivo
1 Comentario

1 Comment

  1. Xandi

    octubre, 2011 at 10:01

    nice pics on your great blog! 😉

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