Archivo de la etiqueta: Carlos Cano

De la servidumbre consentida nace la ceguera crónica

Foto de TonoCano/SecretOlivo

 

“Yo quiero trabajar por la Causa del espíritu en Andalucía porque en ella nací. Si en otra parte me encontrare, me esforzaría por esta Causa con igual fervor”
Blas Infante. Ideal Andaluz

“Prefiero una libertad peligrosa a una servidumbre tranquila” 
María Zambrano

“Las causas por las que luchamos son tan justas que algún día las ganaremos” 
Diamantino García Acosta

“Ser andaluz es la forma que tengo de ser persona”
Carlos Cano

 


Diamantino, el cura obrero

Entrevista en Radio Futuro a Diamantino García Acosta, el 8 de agosto de 1993.

Yo no vine al mundo para engordar ni para hacer dinero sino para ayudar al prójimo”

En el seminario no me enseñaron a estar junto al oprimido, enseñan muchas cosas teóricas pero poco prácticas, enseñan a ser funcionario más que compañero, obediente más que comprometido”

Aquí en Andalucía también había tercer mundo, y nos finjamos en la Sierra Sur, plagada de jornaleros sin tierra, de temporeros sin trabajo y decidimos hablar con el obispo de Sevilla para que nos mandara a la Sierra Sur a vivir a pelo entre la genteContinuar leyendo


Gente que sobra

Foto de Harmtido

MA Blanco

Dina es uruguaya, escritora y abuela. La semana pasada visitó Andalucía en un viaje que la llevó por Córdoba, Sevilla y Granada, para, entre otros asuntos, conocer en persona a gente con la que hasta entonces había mantenido contacto gracias a las redes sociales. Gente de Andalucía. Dina siente un amor especial por esta tierra. Tiene a Carlos Cano en su particular altar de ídolos culturales y disfruta perdiendose por las calles del Albaycín. El día de su regreso, en Madrid, de donde sale su vuelo a Montevideo, fue protagonista de un lamentable suceso que le mostró las dos caras que por lo general tiene toda moneda, aunque la mayor parte siempre caiga de cruz.

Caminaba al anochecer por los alrededores de Sol con mi colega Tono Cano, perpetrador conmigo de esta revista. La subió a un taxi rumbo a Barajas tras asegurarse de que podía pagar con tarjeta. “Sin problemas”, había contestado el taxista. Tras arrancar y avanzar parte del trayecto, cambió de opinión… Ya no iba a llevar a Dina al aeropuertoContinuar leyendo


Jesús Armesto: “La Iglesia hace tiempo que ha perdido credibilidad, fundamentalmente porque no se aplica lo que predica”

Una entrevista de Tono Cano y MA Blanco 

El guionista y director Jesús Armesto (Écija, 1978) está a punto de estrenar su segundo largometraje documental, ¿A dónde miran las estatuas?, que ofrece una mirada distinta sobre la Semana Santa andaluza. Hoy se preestrena en el Auditorio del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS) a las 20.00 h. El Secreto del Olivo recomienda la asistencia al evento y os presenta al realizador en la siguiente entrevista.

—Ecijano afincado en Barcelona, eres uno de tantos ejemplos de la masiva emigración andaluza a Cataluña en los años sesenta y setenta del siglo pasado, que tanto poso ha terminando dejando… ¿Se echa mucho de menos la tierra en la distancia?

Hombre, no soy tan mayor. Yo dejé Andalucía en el 2002. Desde entonces vivo en Barcelona. En mi caso, la melancolía de Andalucía la he canalizado creativamente. De hecho el tema principal de mis dos obras versa sobre Andalucía.

—¿Qué encuentras en Barcelona que no tenga Sevilla?

—Ahora mismo, nada. Hace diez años necesitaba una buena formación cinematográfica, que por entonces, solo podía encontrar en Madrid o Barcelona. Por esa misma razón, mi familia y yo ya estamos preparando el ansiado regreso.  Continuar leyendo


“No quiero cantar canciones de sueños a un pueblo que no tiene ganas de soñar”

Carlos Cano

Juan José Téllez

Por aquel entonces apareció su primer disco y un cancionero que editó Aljibe y que prologó Antonio Burgos: Carlos Cano llegó en el momento justo, como el aceite a las espinacas o como el azúcar a los calentitos mañaneros. Cuando Andalucía empezaba a despertar y a cantar el quejío de su atraso y sus injusticias, él le devolvió la voz. [Pudo] renunciar a sus raíces, al emigrante de Juanito Valderrama, al dolor de la copla de la primera comunión, la Andalucía de las radios de los años cuarenta, el hambre por las cocinas y los lavaderos, el pasodoble al aire y la flor en el pelo. Pero quiso, Carlos Cano, ahondar en las raíces de la copla, ajondar en la canción, en el código expresivo de un pueblo que había perdido la voz. En tiempos en los que la noche de la dictadura hacía que todos los gatos de la canción fueran pardos, Carlos eligió la veredita verde y blanca que no cría hierba, la senda de la calidad. Palpó su tierra palmo a palmo, oyó las viejas placas, los antiguos pasodobles y los fusilamientos. Y surgió su obra, llena de luz más que de sol con la alegría de la esperanza de un pueblo que recobra su conciencia.

Era un andaluz triste. Y aquel era un tiempo hermoso, como él ha dicho, lleno de fuego, de sueños, de vida, pasión, en donde unos pocos andaluces dedicamos todas nuestras fuerzas a la utopía de despertar a nuestra tierra del sueño de los justos, encender las estrellas y pedir de nuevo la vuelta al paraíso.  Continuar leyendo