Miguel Ángel Blanco Martín
“España es el país europeo más perjudicado por el turismo de masas”. Esta afirmación de Bertold Konrad, director de Turismo de Liechtenstein, en el Primer Encuentro de las Culturas Mediterráneas, en Almería (1992) sigue vigente. El carácter depredador de una forma de entender el turismo permanece como instrumento de los especuladores: ayuntamientos (alcaldes y concejales), empresarios y propietarios de terrenos, únicamente interesados en hacer el negocio y responsables de gran parte de los casos de corrupción que están en la realidad política de nuestro país. En aquel Encuentro, hubo expertos del turismo mediterráneo que señalaron a Benidorm y Torremolinos como ejemplos de lo que nunca se debió haber hecho. Continuar leyendo








